Buscando por: Ana Gomez Regidor

Competencias demandadas en los puestos de trabajo

Seguramente hayas oído hablar de las denominadas competencias transversales. Se trata de aquellas habilidades que pueden suponer una ventaja en tu desempeño profesional, más allá de la formación académica que poseas. En los puestos de trabajo, además del conocimiento técnico requerido para cada posición, existen virtudes específicas que pueden potenciar la obtención de resultados y que los profesionales de la selección cada vez tienen más en consideración.

Algunas de ellas se van desarrollando con la experiencia profesional, pero en general se pueden ir trabajando y mejorando también en nuestra vida diaria. En este post te señalamos algunas de las más importantes para que comiences a tenerlas en cuenta.

Trabajo en equipo

Debemos ser conscientes de que, en la mayoría de trabajos, nuestros resultados van a depender del conjunto de actuaciones de varios empleados e incluso departamentos. Tener capacidades de gestión de personas nos ayudará para conseguir nuestros objetivos de manera más eficaz y eficiente.

Proactividad

Las empresas y los líderes de los equipos valoran que se posea una mente activa y se piense en soluciones a situaciones del día a día, más allá de que se ejecuten procesos ya establecidos. Comunicar nuestras ideas, siempre de manera educada, dará señales de que somos personas comprometidas y con capacidad de mejora continua.

Búsqueda de feedback

Siempre es valorable pedir feedback y opinión sobre nuestro trabajo, tanto a nuestros jefes como a nuestros compañeros, para poder establecer líneas de mejora. Perder el miedo a la crítica, que además en estos casos ha de ser constructiva, es signo de madurez e inteligencia.

Gestión de cambios

Ser una persona adaptable a diferentes situaciones es una capacidad muy valorada, sobre todo en determinados puestos de trabajo donde se está en contacto con muchas personas y se reclaman constantemente soluciones a diferentes demandas.

Resolución de problemas

Los tres puntos clave que son muy tenidos en cuenta a la hora de resolver problemáticas que surjan en nuestros puestos de trabajo son: el criterio (saber dónde buscar y a quién consultar para obtener los datos que necesitamos para poner en marcha la solución); la utilidad (que la solución sea adaptada y sostenible en el tiempo) y la rapidez (que la propuesta resolutiva no se demore en el tiempo).
Ana Gómez Regidor
Departamento de Desarrollo ACCIONA

Cómo identificar nuestras metas profesionales

Es posible que no estés seguro de cuáles son tus aspiraciones profesionales, o que no hayas dedicado el tiempo suficiente a pensar sobre ellas. Conocer cuáles son nuestras fortalezas y debilidades es primordial a la hora de desarrollar nuestra carrera.
En este post te señalamos las fases principales por las que has de pasar para identificar adecuadamente cuáles son tus objetivos principales y las acciones necesarias para ser capaz de llevarlos a cabo.

1. Fortalezas
Piensa y anota aquellas actividades en las que, a lo largo de tu vida, hayas notado que te apasionaban, donde mostrabas tu máximo potencial y que te motivaban de manera intrínseca, más allá de que fuesen o no una obligación. Es posible que para completar bien este paso, debas ayudarte de personas de tu alrededor, que te conozcan bien, para que te aporten una visión externa sobre los aspectos en los que destacas.

2. Referentes
Identifica ahora personas referentes con las que hayas trabajado, tanto en experiencias académicas como profesionales, y señala cuáles eran sus virtudes a la hora de potenciar el talento. En esta ocasión, es primordial detectar actitudes y comportamientos que no solo beneficiasen al individuo, sino al grupo en su totalidad. En una organización, los resultados dependerán de varias personas y debes estar preparado para desarrollar tu capacidad de trabajo en equipo.

3. Plan de acción
En este apartado, concentra tu atención en tus puntos débiles o áreas de crecimiento respecto a los referentes encontrados en la fase anterior y escribe una serie de propuestas para mejorarlos. Durante este paso, es conveniente que seas preciso en las acciones que vas a llevar a cabo. Por ejemplo, si una debilidad tuya es el desorden, debes escribir tanto la planificación de tu tiempo diaria para mejorarlo, como las conductas concretas que vas a realizar.

4. Conclusiones
Para finalizar, junta todas las conclusiones que has sacado, proponiendo tres adjetivos positivos que te identifican y otros tres con los que te gustaría identificarte en un futuro próximo. Ten en cuenta que algunas de las cualidades más destacables en las personas son: conocerse bien a sí mismo, ser capaz de anticipar los retos que más dificultad nos ocasionan y ponerse manos a la obra en intentar mejorar nuestras capacidades de afrontamiento.

Cuando vas a optar a un puesto de trabajo, es esencial expresar adecuadamente tus objetivos y metas así como las aptitudes y actitudes con las que cuentas para llevarlos a cabo. En cualquier caso, lo primordial es que tengamos una visión de nuestras habilidades como factores susceptibles de mejora, este punto es crucial para encontrar motivación en trabajar en ellos y poder avanzar en las metas que nos propongamos. Además, este proceso ha de ser continuo; no consiste en realizarlo una vez, sino en interiorizarlo y adoptarlo como forma de pensar y actuar.

Ana Gómez Regidor
Dto. Desarrollo. Acciona S.A