Archivos: Ago 2014

9 claves para alcanzar tus objetivos

Todos, algún primero de enero, hemos hecho nuestra lista de propósitos para el nuevo año; y todos, seguramente sin excepción, nos hemos visto, seis meses después, con esa horrible sensación de arrepentimiento por no haber avanzado lo suficiente. Para evitar ese catastrófico momento y sobre todo, para obtener resultados, comparto con vosotros las nueve claves para conseguir tus objetivos más eficazmente.

1. Tu objetivo, ¿es algo que realmente quieres conseguir? ¿Por qué? ¿Para qué? Cuanto más alineado esté tu objetivo con tu propósito vital y tu pasión, más probabilidades de éxito tendrás en su realización.

2. Por ello, mantén una meta claramente definida para cada uno de tus principales intereses.

3. Que sean metas alcanzables, pero suficientemente ambiciosas como para provocar tu inspiración y provocar la acción. Como dijo Michelangelo: “el mayor peligro no reside en ponernos grandes objetivos y perdernos, sino en establecerlos demasiado fáciles y alcanzarlos rápidamente” .

4. Haz de estos sueños algo real. Primero identifica, y después, enfoca un objetivo tangible y específico. Anota cada uno de estos objetivos.

5. Establece, para cada uno de estos objetivos, una serie de acciones diarias y semanales con sus tiempos de dedicación y súmate al “efecto check” √

6. Sistematiza en lo que puedas esas tareas. Esta es la herramienta más poderosa para la acción.

7. Comprométete y sé íntegro con tus objetivos. No puedes fallarte a ti mismo.

8. Comparte tus metas. Podrían convertirse en metas conjuntas y eso te ayudará en su consecución.

9. Y tómate 10 minutos todos los días para imaginar lo bien que te sentirás cuando alguna de esas metas se convierta en resultado. Ancla esa sensación y retómala cuando la acción diaria o semanal te suponga mucho esfuerzo.

 

Dpto. Organización RRHH ACCIONA S.A.

La mentira en el proceso de selección (II): cómo detectarla

(Leer: La mentira en el proceso de selección (I): ¿quién miente?)

Sea cual sea su tu elección debes de saber que la finalidad de un entrevistador en un proceso de selección es seleccionar al candidato que mejor encaje en una determinada posición y eso conlleva verificar todo tipo de información que el candidato trasmite en su CV o en una entrevista.

He aquí algunos aspectos que has de tener en cuenta antes de mentir:

Indagar en las respuestas. En determinadas situaciones el entrevistador analiza/verifica en profundidad la veracidad de lo que el candidato le está trasmitiendo, no quedando conforme con las valoraciones que hace de uno mismo el candidato, que -como podréis imaginar- son siempre muy positivas. El entrevistador debe valorar “hechos”, y los hechos tienen nombre y apellidos. Cuando un candidato dice que es muy bueno haciendo casas, el entrevistador seguramente le preguntará qué casas ha hecho, cuándo las hizo, con qué personas, en cuánto tiempo…..
¿Quién no ha inflado el salario cuándo el entrevistador le pregunta a un candidato cuánto está ganando en su actual compañía? Muchos ¿verdad? Es muy sencillo decir que en vez de 20.000€ gano 30.000€, pero…. ¿y si el entrevistador le pregunta cuánto supone eso neto al mes? Quien realmente lo gana, sabrá responder sin titubear el montante mensual porque lo ve en la nómina todos los meses, sin embargo el que lo ha inflado lo tendrá más difícil.

Movimientos de los ojos. La programación neurolingüística descubrió que cuando procesamos información (recordada o imaginada) nuestros ojos se mueven en cierta dirección. Cuando tratamos de recordar algún acontecimiento, la parte izquierda del cerebro es la encargada de realizar ese trabajo, y los ojos miran hacia esa dirección mientras que cuando estamos imaginando algo, la parte derecha entra en funcionamiento, y los ojos inconscientemente miran en esa dirección. Podríamos por lo tanto deducir que si hacemos preguntas sobre el pasado profesional del candidato (hechos), la persona que esté mintiendo desplazará los ojos a su derecha con cierta asiduidad.

Movimientos inconscientes. Cuando a un entrevistado se le hace una pregunta incómoda tiende a hacer movimientos inconscientes, sin que se dé cuenta empieza a mover un pie, una mano, a tartamudear, entre otros.

 

Ramón Rodríguez Lago
Dpto Organización Recursos Humanos ACCIONA S.A.

La mentira en el proceso de selección (I): ¿quién miente?

La mentira en los procesos de selección es más común de lo que muchos de nosotros podríamos llegar a pensar. Las más frecuentes de los candidatos, según un estudio efectuado por CareerBuilder se corresponden en un 32% de las ocasiones, con la falsificación de habilidades, un 19% en lo relativo al nivel de estudios, un 18% con las empresas en las que se ha trabajado anteriormente, un 7% con la titulación y un 5% con el centro escolar en el que se han cursado los estudios.

Quizás muchos de nosotros no nos sintamos muy cómodos cuando alguien nos dice “estás mintiendo en tu CV”, sin embargo si cambiamos la palabra mentir, que puede tener un sentido peyorativo, por adornar o exagerar, podemos identificarnos un poquito más.

No me gusta y tampoco es mi intención dar consejos a nadie, pero permitirme que lance esta pequeña reflexión: Para mí el fin último en un proceso de selección es que la empresa encuentre al candidato idóneo para el puesto, y viceversa, que el candidato encuentre la empresa y posición adecuada.

Hay dos partes y las dos deben de estar acertados en la elección. La mentira -en mi humilde opinión- es una solución cortoplacista, que dicho sea de paso, con el contexto económico que hay, merece ser valorada independientemente de la fecha de caducidad que ésta tenga. La verdad saldrá a relucir, es solo cuestión de tiempo: “¿no decías que sabías inglés?” ¿no decías que tenías conocimientos de programación?”… Pero decíamos que este proceso era cosa de dos, por lo tanto el desajuste también puede tener su origen en promesas incumplidas que el entrevistador hizo a un candidato ingeniero, políglota, con MBA, famélico de éxito y con 3 ofertas más de empleo en el bolsillo y que no queríamos perder. “¿Dónde está la formación a la que podría acceder? ¿y la promoción que tendría si conseguía mis objetivos?”

A veces, en un proceso de selección se nos cuela un huésped llamado mentira, que en ocasiones es invitado por el candidato y en otras por el entrevistador. En cualquiera de los dos casos no ayudará al éxito del encaje de la persona al puesto. “La mentira es un fantasma que nunca te dejará en paz, mientras sólo tú sepas la verdad… y esto no significa que haya que decir la verdad sino hacer las cosas con honestidad”.
Ramón Rodríguez Lago
Dpto Organización Recursos Humanos Acciona S.A.